Elaboración

Cortar las berenjenas en daditos, espolvorear con sal gruesa y dejarlas escurrir un par de horas sobre un colador. Enjuagar con abundante agua fría y escurrir bien.

Freir en aceite, espolvoreándolas a mitad de cocción con orégano fresco, sal y pimienta.
Escurrir y reservar.

Cocinar la pasta -elegir pasta grande como caracoles o penne- bien al dente, escurrir y mezclar con las berenjenas. Si ya está pronta, directamente incorporarla a las berenjenas.

Cortar los tomates secos en tiras finas y añadir a la pasta.

Incorporar la salsa blanca templada o a temperatura ambiente (para ahorrar tiempo y trabajo, puede usar un sobrecito de la que viene pronta).

Mezclar muy bien, colocar la pasta en una fuente para horno, espolvorear con abundante parmesano rallado y cocinar en horno a 200ºC durante 15 minutos.

Luego, gratinar a máxima temperatura hasta dorar.

NOTA:
Si le sobró menos cantidad de pasta, haga los cálculos para el resto de los ingredientes; digamos, una regla de tres.

Foto: Flickr | Steve Dunham